El embargo cubano: una idea cuyo tiempo ha llegado y… se ha ido. Parte IV. El fin.
Pregunté en mi artículo previo, Parte III, porque el embargo cubano parece no tener fin. También dije que tenía algunas ideas sobre porque es así. Algunos de los ejemplos que presento aquí son hechos documentados. Otros son mis propias interpretaciones personales de esos hechos. Se que estas interpretaciones no me ganarán muchos amigos y probablemente me asegurarán muchos enemigos, pero como se ha dicho anteriormente, la verdad nos hará libre. Allá voy.
La primera y última constitución práctica cubana después de su independencia de 1902 fue aprobada en 1940 con mucha pompa y circunstancia. Se practicó más o menos, unas veces sí y otras no (Fulgencio Batista el violador más notable,) hasta 1959, solamente 19 años, cuando Fidel Castro vino al poder. Hasta ese momento en nuestra historia los Estados Unidos y Cuba tenían una relación económica y de política exterior muy íntima que no le llevó mucho tiempo al señor Castro ignorar y romper. Las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos terminaron entonces, pero Estados Unidos sustituye ese arreglo tan productivo con una metáfora llamada el embargo. En otras palabras, el embargo cubano es, y aquí es mi primera especulación y opinión, un intento por parte de los Estados Unidos de ignorar la realidad de una Cuba desinteresada en bailar la música que tocaba Washington y otros intereses norteamericanos y reemplazar la correa que mantenía, abiertamente a través de intervenciones o secretamente a través de ayuda militar, en el destino de esa nación desde 1902.
Si usted no está de acuerdo considere lo siguiente: Tan pronto la Organización de Estados Americanos (OEA) en su más reciente Asamblea General emitió una invitación a Cuba para que reingresara como miembro de ese cuerpo regional (una invitación que Cuba rechazó, a propósito) varios miembros del Congreso que llevaban muchos años asociados a la política pro-embargo y en su mayoría, aunque no en su totalidad, Republicanos, pidieron la inmediata suspensión de ayuda económica a todas las naciones del hemisferio por haber invitado a Cuba a ese reintegro. En otras palabras, ¿extender el espíritu del embargo a veintiuna otras naciones y penalizarlas por atreverse a hacer ese gesto de independencia? ¿Con quién creen esos congresistas que ellos están bromeando?
Pero esa metáfora no está limitada a los Estados Unidos. Es también parte de nuestra psiquis Cubano-Americana por razones diferentes. Hemos estado luchando contra la dictadura de Castro desde su comienzo sin éxito: cincuenta años y todavía contando. Hemos usado toda energía imaginable, incluyendo la fallada invasión de Bahía de Cochinos en 1961, tratando de remover a Castro y sus truhanes. Después de muchos años de demostraciones, encarcelamientos, exilio y la trágica y penosa separación de las familias, el único instrumento a mano que creemos, por favor lean cuidadosamente, “creemos,” está ejerciendo algún impacto en Castro es el embargo económico. Nadie me ha explicado a satisfacción cual es ese efecto misterioso en los planes y actividades nefarias de Fidel que el embargo ha tenido y cuanto sueño él pierde pensando sobre ese efecto. En nuestro articulo Parte III demostramos que no ha causado efecto alguno. Pero tal vez existen armas secretas de destrucción masiva en las que el señor Castro estaba trabajando y que hemos congelado y yo desconozco porque lo hemos embargado. No tiene nada que ver con tener efecto, ¿no es cierto? Esta solamente ahí. Eliminemos esa arma metafórica y ¿qué nos queda? No más metáforas.
Si el embargo tenía la intención de castigar a Castro sin penalizar al pueblo cubano no lo comprendo y puedo probarlo fácilmente con algunas cifras. Más del setenta por ciento de la población cubana, incluyendo los dos millones o más de niños que ahora van obedientemente a las escuelas de la isla, nacen después que el señor Castro tomó el poder y ciertamente después que el embargo se hizo ley en esta nación. ¿Tengo que añadir que esa gente no tuvo responsabilidad alguna en el crecimiento del barbudo dictador o sus cincuenta años de abusos dictatoriales? ¿Deben los hijos heredar los pecados de sus padres? Y existe otro lado de la misma moneda, ¿Cuántos de nosotros Cubano-Americanos que disfrutamos de este sistema de libre empresa en los Estados Unidos fuimos cómplices de la tragedia cubana por acción o inacción durante las últimas cinco décadas y somos ahora proponentes y voceros del embargo pero no queremos ser sus víctimas?
En los años setenta Estados Unidos estuvo envuelto en una guerra cruel en el Sureste de Asia en Vietnam, Laos y Camboya. Ese fue uno de esos momentos en la historia de este país cuando tratamos de arreglar las cosas y fracasamos. Nos llevó muchos años y bajas de vidas terminar esa guerra. Un total de 70,000 vidas norteamericanas y muchas más vietnamitas se perdieron en esa ventura. Para entonces el embargo cubano llevaba mucho tiempo en nuestros libros y poniéndose viejo.
Eventualmente hicimos las paces con los vietnamitas y sus patrocinadores chinos, hoy día comerciando en largas cantidades con ambas naciones. Presidentes norteamericanos, prisioneros de esa guerra y ciudadanos corrientes han viajado a esos países frecuentemente y nadie que tenga una mente sana propondría imponer un embargo a China o Vietnam en el presente porque no estamos de acuerdo con sus sistemas políticos o sus prácticas locales de derechos humanos. ¿Cuál es la diferencia cubana?
Yo soy un estudiante de la condición humana. Por educación y profesión me veo obligado a relacionarme con muchas personas y comunicarme con ellas. Una de las frases más difíciles que siempre he encontrado la gente expresar es: “Lo siento mucho.” La razón es muy sencilla. Tras esas palabras se esconde una noción más básica: “Me equivoqué.” ¿Se imaginan ustedes a los líderes y políticos que han apostado el todo por el todo de sus vidas políticas y reputaciones personales justificando la imposición del embargo cubano por los últimos cuarenta y siete años venir ahora y decirnos “me equivoqué”? Y olvidémonos de la versión de “lo siento mucho.” ¿Lo siento a quien? El final de sus carreras y modo de vida serian las consecuencias. ¿Qué tendrían que hacer si, habiéndose levantado el embargo de los Estados Unidos, el régimen corrompido de Castro sucumbe frente a una nueva era de libre empresa e intercambio de ideas que no pueden detener? ¿Cómo van a justificar sus posiciones de décadas?
El turismo es probablemente la única actividad económica que le provee dólares a Cuba principalmente de europeos y Canadienses. El embargo no les permite a los estadounidenses visitar a Cuba y gastar dinero libremente. En otras palabras, tenemos un embargo contra nuestro propio movimiento libre que teóricamente afecta a trescientos millones de personas en los Estados Unidos y nadie ha tratado siquiera de desafiarlo en las cortes. Esa medida limita el derecho de moverse a una nación entera por una ley que no logra lo que se esperaba y nadie ha tenido el coraje de arreglar.
Una vez que el embargo se levante las compañías de aviación y de cruceros que ahora visitan regularmente a otras naciones, particularmente los vecinos caribeños de Cuba, obviamente incluirán visitas a los numerosos puertos y otras bellas facilidades turísticas en la isla y ello significará millones de dólares divertidos hacia la nación cubana. ¿Es acaso difícil afirmar que las naciones e intereses que serán afectadas por esa diversión de dólares lo aceptarán tranquilamente? ¿Están ellos diciendo con el lado público de sus bocas políticas que se levante el embargo mientras dicen que no se levante con el lado privado de sus bolsillos económicos?
Y por último, pero no por ello ser menos importante, esta es lo que creo es la razón principal de la continua presencia del embargo: levantarlo podría abrir las puertas de un inesperado incremento en el nivel de la migración legal e ilegal desde Cuba (¿Recuerdan los botes del Mariel de 1980?) Después de todo, no podemos mantener los portones sellados mientras los familiares y amigos de más de dos millones de cubanos que residen en los Estados Unidos quieran entonces unírseles para disfrutar los frutos de la prosperidad norteña. Estados Unidos no puede aceptar a miles y miles de cubanos residiendo ahora en la isla que se aparezcan de repente en Miami pidiendo su lasca del pastel económico mientras la inmigración es hoy un asunto nacional tan controversial.
Los recursos económicos y sociales de las comunidades del sur de la Florida serian incapaces de recibir ese influjo repentino y caótico. Y la economía cubana, desde luego, se desmoronaría también presentándole a Washington la situación desabrida de un nuevo amigo recientemente rescatado que de pronto se ahoga en anarquía. El crecimiento se supone que tenga lugar lentamente bajo condiciones controladas. Como resultado, levantar el embargo sería el equivalente de un sistema que castigaba a un viejo dictador y se convierte en penalidad a una economía local y otra foránea. El esfuerzo presente de las administraciones del presidente Obama y la castrista de reanudar las negociaciones migratorias es posiblemente el primer paso dado por ambas naciones hacia una preparación para el período “post-embargo” político y económico. El tiempo dirá si estoy correcto.
El embargo es como una rumba que los Estados Unidos y Cuba han estado bailando por décadas, ambos acusándose de estar fuera de ritmo, pero en realidad ninguno deseando soltarse del otro temerosos de las posibles consecuencias. Es decir, nadie quiere levantar el embargo. No en realidad. Esta’ roto pero nadie quiere arreglarlo. Lo dije antes, esa no es la manera norteamericana..
Y este es mi punto de vista hoy.
El embargo cubano: una idea cuyo tiempo ha llegado y… se ha ido. Parte III.
Por Paul V. Montesino, PhD, MBA.
En la parte II de esta serie de artículos (vea abajo) sobre el embargo estadounidense hacia Cuba hice comentarios específicos sobre la ambivalencia y contradicciones de los principios fundamentales de la ley usados para justificarlo. Los Estados Unidos están al centro de una cultura que se enorgullece en arreglar las cosas cuando no trabajan. Es también una nación práctica. Mientras otros escriben prosa y verso sobre la luna, nosotros también enviamos un hombre a ese satélite y lo regresamos a la tierra con vida. Nuestro sistema legal es evidencia de esa característica. Estamos orgullosos de una tradición fundada en el derecho común británico; un sistema legal basado en precedentes, no el código Napoleónico mas inflexible.
Si usted ha estado por aquí en días recientes debe haber sido testigo del esfuerzo de los astronautas para arreglar el telescopio espacial Hubble. No trabajaba como se había planeado desde que se lanzó al espacio en 1990, solo diecinueve años atrás. Invertimos tiempo y recursos financieros hoy para arreglar lo que no trabajaba. El embargo cubano ha estado en efecto por cuarenta y siete años, no ha alcanzado ninguno de los objetivos de los principios intentados por la ley como explicamos en nuestra Parte II y sigue todavía en efecto. Si la intención original no se ha alcanzado es claro entonces que el momento de arreglar lo que no funciona ha llegado. Persistir no es solo irracional sino también contrario a nuestra filosofía norteamericana de “arreglar lo que no funciona.”
La pregunta que nos hacemos es simple: ¿Ha alcanzado el embargo sus objetivos? Bien, Castro está todavía en el poder directa o indirectamente; muchos países están comerciando con Cuba sin que Washington los penalice; el señor Castro se ha convertido en el cartel propagandista más eficaz del anti americanismo en América Latina y el número de países de gobiernos izquierdistas en Venezuela (Chávez,) Bolivia (Morales,) y Nicaragua (Ortega,) para mencionar solo los más estridentes, sigue incrementando con Cuba ahora siendo considerada para membrecía en la misma Organización de Estados Americanos (OEA) de la que fue expulsada deshonorablemente en los años sesenta. Supongo que la respuesta a mi pregunta sobre los logros de los objetivos del embargo es no, nada. Pero esperen, hay algo más.
Si la respuesta es no, ¿qué estamos esperando para cambiarla? Y sobre todo, ¿por qué hay tantas personas que se oponen a su cambio? Yo creo tener varias ideas que pueden ayudarnos a explicar ese por qué. Y hay, en mi opinión, muy buenas razones del porque. Y la historia de los Estados Unidos y Cuba, y nuestras relaciones mutuas en el siglo pasado, tienen mucho que ver con esas razones y son un buen lugar para comenzar a buscarlas.
Los Estados Unidos tuvieron una oportunidad poco usual cuando sus llamados Padres Fundadores, aquellos que escribieron la Declaración de Independencia y la Constitución de los Estados Unidos, formaron parte de las primeras administraciones de gobierno tanto federal como estatal. Comenzando con Washington, Adams, Jefferson, Hamilton, mencionando solo algunos de ellos, los soñadores de los ideales norteamericanos tuvieron una oportunidad de dar forma a esa visión. Hoy día, cuando tenemos intensas diferencias de opinión sobre esa visión original, un grupo de juristas constitucionales que se llaman jueces de la Corte Suprema nos aclaran esa visión y sus opiniones son la palabra final, al menos por un tiempo.
Cuba no fue tan dichosa. Carlos Manuel de Céspedes (1819-1874,) José Martí (1853-1895,) y Antonio Maceo (1845-1896,) sin lugar a dudas los lideres patriotas más famosos de Cuba, murieron mucho antes de que la nación se hiciera “independiente” en 1902. Desde luego, podemos ir hacia atrás y leer sus palabras y sus pensamientos, pero no hay cuerpo judicial hoy y no hubo ninguno por largo tiempo que nos dijera lo que esas ideas y pensamientos significaban en la práctica. Hay muchas interpretaciones de sus palabras y, al igual que la gran mayoría de las interpretaciones, muchas de ellas son objeto de opiniones diversas.
Coloqué el adjetivo “independiente” entre comillas por varias razones: la independencia cubana fue otorgada por los Estados Unidos después de derrotar a España en la guerra Hispano Americana; el primer presidente cubano, Don Tomás Estrada Palma, era ciudadano norteamericano; Cuba se vio forzada a firmar un acuerdo llamado la Enmienda Plat que le daba a la armada de los Estados Unidos la permanencia permanente en la Bahía de Guantánamo y, lo que era más oneroso, el derecho de intervenir política y militarmente en Cuba cuando las condiciones lo requerían. Dos veces entre 1902 y 1934, cuando la Enmienda Plat fue finalmente abrogada por Franklin D. Roosevelt como parte de su política de Buena Vecindad hacia las Américas, los Estados Unidos intervinieron directa o indirectamente en Cuba.
Es decir, la historia cubana está colmada de inmolación de sus líderes independentistas por un lado e intentos de dominación por parte de los Estados Unidos en los asuntos internos de Cuba por el otro. Castro se ha fijado, obsesionado es la palabra, en el lado del martirio de la historia cubana. Él no solo se ve como el sucesor de aquellos que murieron durante la guerra independentista cubana sino que ha creado un caso bien maquinado de relaciones públicas en Cuba y en el resto del mundo identificándose como el nuevo mártir de la historia cubana en la que son los Estados Unidos y no España quien está crucificando al nuevo Mesías. Creer que este hombre va a hacer todo lo posible para renunciar a esa impresión es absurdo pues manteniendo el embargo se ajusta perfectamente a sus planes.
En nuestro próximo artículo completaremos esta serie con un análisis de todos los otros elementos que han embargado el final del embargo. Y este es mi punto de vista hoy.
"El Embargo Cubano: una idea cuyo tiempo ha llegado y… se ha ido. Parte II
En nuestro artículo anterior sobre el debate del embargo cubano (ver abajo por favor) propuse que levantarlo, en vez de ayudar al régimen de Castro, y no hay dudas que Cuba no tiene gobierno, tiene un “régimen Castrista,“ ayudaría a crear condiciones para un cambio positivo en la nación.
Cada otoño, cuando las naciones del mundo se reúnen en Asamblea General en las Naciones Unidas en Nueva York, el tema perenne del embargo cubano es objeto de una resolución de sus miembros. Sin excepción, mas y mas naciones han registrado su oposición al embargo y en el voto más reciente solo dos votos estuvieron a favor de la medida: los Estados Unidos e Israel. El resto del mundo está en contra y su condena fue adoptada; pero “no tabaco habano” para los que votaron.
Pero antes de considerar los puntos que estoy tratando de presentar sobre la inefectividad del embargo cubano, quiero hacer una pregunta simple a mis lectores: ¿Usted sabe lo que es el texto de esa ley del embargo? Es muy posible que muchas personas no saben describir exactamente como luce y lee ese embargo sobre el que tanto discutimos. No tiene sentido hablar sobre algo de lo que no tenemos la más remota idea, ¿de acuerdo? Pero permítaseme hacer un sumario del texto de esa ley como existe hoy día después de haber sido mordida y masticada por el Congreso muchas veces. Yo he añadido en cursiva los puntos que considero más importantes, es decir, su justificación. Espero que me explique claramente.
Ley promulgada por el Congreso de los Estados Unidos en 1994 (la versión más reciente:)
Hechos encontrados por el gobierno de Estados Unidos:
El régimen cubano bajo Fidel Castro viola el estándar internacionalmente aceptado de libertad de expresión, reunión y prensa. ( Mi Punto: ¿Practica China los estándares aceptados internacionalmente de libertad de expresión, reunión y prensa? ¿Son todos nuestros asociados de comercio ejemplos de libertad de expresión, reunión y prensa? Y ¿cuáles son esos estándares?)
La nación dominada por los militares provee ayuda financiera a los traficantes de drogas al costo de su propio pueblo.(¿Cómo se hace esto? ¿Está ocurriendo ahora?) La caída de la Unión Soviética ha conducido a la escasez de alimentos y petróleo demostrando que el sistema comunista es un fracaso. Castro no muestra señales de reforma del sistema político en dirección democrática y silencia cualquier oposición política a través del uso del exilio y la prisión. (¿Es esto culpa del pueblo cubano? Con persistir en ese comportamiento Castro se asegura que es él, y no nosotros, quien decide mantener su favorito 24/7 instrumento de política anti americana: el embargo. ¿Es él acaso miembro de nuestro congreso?)
La política de los Estados Unidos hacia Cuba.
Los Estados Unidos desean ver una transición hacia la democracia una vez que Fidel castro pase. (¿Por qué tenemos que esperar a que Castro pase?) para que ocurra el crecimiento económico de una manera que ayude al pueblo cubano. Hay que asegurar que ninguna ayuda militar y técnica venga de las naciones que componían la antigua Unión Soviética. (Los países de la antigua Unión Soviética, Rusia por ejemplo, están suministrando esa ayuda ahora.)
Debemos prepararnos para reducir las sanciones a Cuba con el objetivo de crear un cambio positivo que beneficie a los ciudadanos de ese país .(¿Hemos preguntado a los ciudadanos cubanos lo que ellos desean?)
En relación con el comercio internacional con Cuba.
Todas las naciones que comercian con Cuba deben cesar de hacerlo, al igual que deben cancelar toda actividad económica con esa nación. Cualquier nación que comercie con Cuba se arriesga a no ser elegible para recibir ayuda de los Estados Unidos. (¿Cuántas naciones han sido penalizadas por violar este aspecto de la ley? ¿España tal vez? ¿Los países Latino Americanos?)
Apoyo al Pueblo Cubano.
Las donaciones de alimentos no serán limitadas a individuos u organizaciones no asociadas con el gobierno. Los suministros de instrumentos médicos y las medicinas serán intercambiadas libremente siempre y cuando la intención de ese intercambio sea la ayuda al pueblo cubano (¿Se hace esto con justicia e igualdad para todos?)
Sanciones Impuestas. Cualquier barco que haya intercambiado productos o servicios con Cuba no podrá dentro de los 180 días siguientes atracar a un puerto de los Estados Unidos (Esto tiene que ser una broma que alguien añadió y hemos interpretado mal. ¿Hemos castigado a naves de esas naciones alguna vez?)
El comercio de dinero desde los Estados Unidos hacia Cuba será limitado para prevenir que el gobierno cubano obtenga acceso al dinero norteamericano. (Los Cubano-Americanos envíamos aproximadamente 800 millones de dólares, sí dólares, al año a nuestros familiares a través de varias vías.)
Condiciones para el levantamiento de las restricciones
Una vez que elecciones democráticas se lleven a cabo bajo el ojo vigilante de la comunidad internacional las sanciones “pueden” ser canceladas. Los partidos de oposición deben recibir una oportunidad de organizarse y prepararse para las elecciones antes de votar. Cuba debe hacer un esfuerzo para moverse hacia una economía de mercado libre. (Esto puede llevar años. Después de una invasión sangrienta y permanencia de decenas de miles de tropas militares en Iraq, todavía no hemos alcanzado los resultados deseados allí)
Apoyo de los Estados Unidos después de los cambios
Los Estados Unidos prometen permitir a las compañías de financiamiento internacionales admisión al país. Ayuda financiera será provista mientras la nación cambia hacia un sistema económico más aceptable.”
Fin del sumario de la ley del embargo. Solo me queda añadir una pregunta: ¿Comprende? Otra más importante, ¿con quién están bromeando esta gente? Yo creía que la Enmienda Plat impuesta por los Estados Unidos a Cuba en 1902 cuando esa nación se hizo independiente había sido abrogada en 1934.
He tratado de evitar interpretar para mis lectores los principios filosóficos o económicos que guían a los Estados Unidos en nuestra posición sobre el embargo, pero he provisto notas en cursiva sobre los puntos de la ley indicando donde yo creo que no está funcionando hoy día como se intentó originalmente. Estoy seguro que usted puede leer el texto de la ley también y llegar a su propia conclusión y estar de acuerdo o desacuerdo conmigo. Tal vez pueda tratar de explicarse porque el congreso de una nación poderosa de trescientos millones de habitantes es capaz de conducir y emitir una legislación de política exterior con tanta estrechez mental hacia un país de once millones de habitantes el setenta por ciento de los cuales nacieron o eran menores de edad cuando el señor Castro se apoderó del poder en Cuba y no pueden tomar decisión alguna sobre su vida presente y, lo que es más triste e importante, su vida futura.
Y ese es mi punto de vista hoy. El final, parte III, aparecerá en nuestro articulo siguiente. Ustedes se van a dar gusto con ese. Lo prometo.
"El embargo cubano: una idea cuyo momento ha llegado y… se ha ido. Parte I."
El presidente Barack Obama, como parte de su campaña presidencial en el otoño del 2008, prometió que levantaría las restricciones estadounidenses impuestas a los Cubano Americanos de viajar y enviar remisiones de dinero a sus familiares en Cuba. El evitó, por otra parte, prometer levantar el embargo económico que ha sido el instrumento político primordial de los Estados Unidos en sus relaciones con el régimen Castrista a través de diez regímenes presidenciales en Washington comenzando en Febrero 7 de 1962; sí, cuarenta y siete años nada menos.
Hablar de levantar restricciones de remisiones y viajes a un lugar donde muchos ya se encuentran viajando por miles y enviando dinero en los cientos de millones es una insensatez. Es como levantar la prohibición de licores en los mil novecientos veinte cuando todo el mundo ya tomaba en bares ilegales. Pero algo sobre esto más adelante.
El embargo cubano no es un asunto fácil o popular. Es mucho más difícil cuando usted es de origen cubano como yo. Lo evitamos lo más posible. Manténgase alejado de política y religión, dicen los que saben. En nuestro caso hemos embargado al embargo. Y es que siempre hay dos lados de la cerca. Se parece al tercer raíl de la política multiplicado por los años que lleva en existencia: desde los años sesenta nada más y nada menos. Y usualmente el raíl se oxida después del tiempo. Si usted no tiene idea de lo que es ese tercer raíl, trate de viajar en el tren subterráneo a la hora de máximo tráfico. La gente lo evita como si fuera una plaga. Esta ahí como una serpiente lista a saltarle si se descuida. Es además una causa sin beneficiario evidente. No hay masa crítica alrededor que apoye un punto de vista diferente sobre el embargo y aspire a ganar en el proceso. No ventaja inmediata digna del esfuerzo. Es una de esas cosas en las que usted está condenado si lo hace o condenado si no lo hace; algo como tener un tío secreta y vergonzosamente en la cárcel.
Hay tantas ideas y opiniones sobre la efectividad de ese embargo como hay opiniones sobre la mejor manera de tener un impacto en el gobierno castrista que resulte en cambio significativo y positivo para el pueblo cubano, no para Castro mismo-él ya se haya sin redención-sino para el pueblo cubano. Después de todo, esa era la intención original del embargo. El señor Castro se acerca al final de su vida ahora y jamás, desde luego, cambiará su posición personal e histórica, ¿Por qué va a hacerlo? A la edad de 81 u 82 años la mayoría de las personas se han asentado en una definición de sus vidas y este hombre no es la excepción. Él posiblemente prefiere morir sabiendo que en alguna parte de este planeta alguien le va a erigir un monumento sentado (solo los generales que mueren en batalla en una guerra reciben un caballo en sus monumentos) porque se opuso a los Estados Unidos y no porque cambió su mente unos meses antes de encontrarse con su creador. Si existe alguien que todavía espera que ese hombre va a hacer un giro de 180 grados en sus creencias, con o sin el famoso embargo, entonces esa persona está trastornada.
Es importante que discutamos brevemente mis credenciales para continuar escribiendo este artículo usando un poco de historia personal. Ahora ciudadano norteamericano, fui nacido y crecido en Cuba y vine a los Estados Unidos en 1962, treinta y nueve meses después del comienzo de la revolución cubana y el mismo número de meses tras haber finalizado mi educación secundaria precisamente en la misma institución Jesuita donde el señor Castro recibió la suya, un centro de aprendizaje al que no tuvo dificultad cerrar y echar a la calle a sus profesores.
En todos esos meses jamás participé en actividad alguna que apoyara a esa revolución aunque había muchas oportunidades de hacerlo en una sociedad que se iba controlando mas cada día por su gobierno.
Fuera en los llamados comités de vecindario, las milicias, marchas callejeras, hacer guardia en edificios públicos o cualquier otro trabajo voluntario a nombre del estado, nunca me vi envuelto en esas actividades y esa posición renuente está en mi historial. No hay persona que pueda decir lo contrario, y si alguien se atreviera a decirlo estoy dispuesto a colocar frente a ella la prueba de un detector de mentiras mío contra el de esa persona. Es decir, cuando hablo de lo que yo veo en esta situación del embargo y su impacto, la opinión no está nublada por ninguna sombra de simpatía, implícita o explícita, o sentimientos de una consciencia o subconsciencia culpables hacia ese sistema político que no funcionó antes ni funciona ahora.
Es también necesario decir que desde el día que dejé mi tierra de nacimiento jamás he regresado a ella. Hablo como una persona que no ha estado en esa nación por casi cincuenta años y no puede interpretar o hablar por aquellos que se han quedado atrás y tienen que lidiar a diario con “el paraíso castrista.” Sus opiniones, moral e intelectualmente, importan más que las mías y me remuevo el sombrero ante ellos. Yo soy solamente un observador de larga distancia. Pero continuemos.
Es importante señalar que el alcance del llamado embargo es una decisión limitada al gobierno de los Estados Unidos. El resto del mundo no comparte esa descripción de sus relaciones comerciales con Cuba. No todos ellos, desde luego, tienen relaciones comerciales con el gobierno castrista, pero no porque no quieren; simplemente ocurre por razones prácticas de comercio para ellos o para Cuba. El resto del mundo puede, y en realidad algunos lo hacen, comerciar con la Habana en una forma u otra. Para el gobierno cubano decir que el embargo de los Estados Unidos es la causa de todos sus problemas económicos es incorrecto y políticamente oportunista intentado como explicación a su sufrido pueblo porque el socialismo, el único sistema que han conocido, no trabaja y para embarazar a los Estados Unidos frente al mundo por su “imperialismo cruel” en sus relaciones con la pequeña Cuba. Gana dos puntos muy importantes para el señor Castro y, conociendo su carácter dictatorial y manipulativo, le viene a la medida. ¿Por qué abandonar algo que le beneficia 24/7?
En nuestro próximo artículo, Parte II, discutiremos en detalle las razones porque creemos que no solo los viajes y las remesas de efectivo deben ser liberadas de toda restricción por parte del gobierno norteamericano sino porque creemos que la ley de embargo ha sobrevivido su utilidad y presencia en el paisaje político de los Estados Unidos y debe ser hecha trizas. Si al final de esta serie usted no está convencido que el embargo es una panacea controlada por el gobierno de Castro y no lo opuesto, entonces mi poder de comunicación de ideas es inútil.
Y este es mi punto de vista hoy.
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